Muchas veces pasa que vamos a algún pueblo/ciudad/barrio que
desconocemos por completo y ¡qué casualidad!, es la hora de comer o cenar y nos
toca picar algo por allí, no sabes dónde meterte sin arruinarte - sobretodo
que esté bueno-.
Pues esto mismo nos pasó el fin de semana pasado. Fuimos a la playa de Estepona,
andábamos buscando un sitio donde poder comer una paellita o al menos un
espetito sin dejar la cartera en números rojos cuando, ya cansados de
andar y sin ningún resultado, encontramos un bar en el mismo paseo marítimo,
junto a un pasaje. Este nos llamó la atención por las tapas que la gente allí sentada
estaba tomando. Decidimos sentarnos y amablemente nos atendió la hija del
dueño, él y su mujer estaban en la cocina y en la barra.
![](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhe-qgRNWcJvv6xYF6QnuGsQ3eQ7_38KhpzEmcand4dJMGk6kHOpsy_gNew18VUnGI00xSgNO1Z00wgZjEcf03gn-ykcA322Cpa33PYyPhNy7bhsLH88lYPHrw5kGqODrlQJKmSuG4GMVVQ/s1600/IMG_1403.JPG)
Pagamos 12 euros los dos por media ración de calamares fritos, 2 tapas de
ensaladilla rusa, 6 gambones a la plancha y una bebida cada uno. A lo cual,
medias raciones a 4 euros, tapas y bebidas a 1 euros. Y bien, pensaréis que es algo
normal pero el caso es que la media ración parecía una entera, los gambones
eran enormes y estaban frescos, y las tapas también tenían lo suyo…
Las fotos de este sitio son escasas y no muy buenas porque no tenían este fin, pero
os podéis hacer una idea.
El sitio es “El Pasaje de Paco”.